La mirada que inaugura

Poema 1/50

No dije nada cuando entraste,
pero mis ojos ya te estaban desvistiendo
de silencios,
no de telas.

Había una luz breve en tu clavícula,
un destello de vela que no existía aún,
y yo seguí su trazo
como quien sigue un mapa
dibujado con saliva y miel
sobre un cristal empañado.

Tu vestido era apenas una excusa
para que mis pupilas aprendieran
la liturgia de la espera,
la paciencia del que sabe
que la seda solo cede
ante las manos que no tiemblan.


📝 Significado: El poema inaugura el ritual con la mirada como primer acto de devoción. El poeta no busca despojar, sino descubrir la luz que habita en ella antes de cualquier roce físico.
💡 Título alternativo: El primer sacramento de los ojos
🕯️ Sección: Hilo de Seda — Anticipación devota

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