No me hables de promesas en flor,ni de jardines sembrados con saliva.He aprendido que el amor verdaderono florece en los labios,sino en las manos que se tienden sin ruido. Tantos inviernos me prometieron primaverasque hoy solo creo en la lluvia que caey no en la que anuncian las nubes.Toca, si…
20 – (Cuando el fuego cede, queda la luz tibia de lo que somos.) La noche nos encuentra aún encendidos,cubiertos por el eco del fuego,con la piel marcada de sombrasque no son más que huellas de un incendio. Respiras contra mi cuello,y el mundo cabe en ese instante,en la pausa…
Cierra los ojos…y deja que la noche nos invente,no como cuerpos urgentes,sino como susurrosque tiemblan en la herida del deseo. Tal vez nos encontremosmás allá del borde del sueño,donde la piel no bastay el alma también arde,presa de su propio anhelo. No será solo sexo,será la nostalgia de algo perdido,será…
Dicen que somos polvo,eco fugaz en la garganta del tiempo,pero yo he probado el néctarque desarma relojes y renombra la sangre. Fue en tu boca —ese instante primero en que el mundo,como un vaso demasiado lleno,se atrevió a derramarse. Luego el vino,cálido y cruel como las verdades felices,me hizo danzar…
Yo supe lo que era el amorel día que me preguntaste si había comido.Tan simple. Tan absurdo. Tan inmenso.Como si tu voz tejiera un refugioen medio del vendaval de la vida. No eras sólo ternura,eras fuego en los huesos y refugio en la lluvia,una página cálida en un mundo que…
Tu nombre se quedó flotando en mi boca,como una estrella que no quiere dormir,cada sílaba es un puente hacia donde el almaencuentra su reflejo y se detiene a respirar. No soy dueño del viento ni del tiempo,pero llevo tu voz como un farol encendidoen medio de la noche más oscura,guiándome…