Liturgia bajo la Luna Negra Hay una luna negra colgando entre mis piernas,suda cenizas dulces sobre el mármol tibio,tu aliento rompe el aire como un rezo ahorcado,y el pecado florece con perfume de hierro. Te odio como se odia al primer amor sagrado,porque en tu abrazo tiembla mi fe más...
Hay una luna negra en mis muslos abiertos,brilla sin luz, como el sudor de los muertos,me rozas sin aviso, y cada dedo tuyoes un crimen bendito en mi frontera. Me devoras entre plegarias que no entiendo,y rezo, aunque no crea, aunque me muera—“Fammi impazzire, senza pietà”,porque en tu abrazo se...
Soñé que te devoraba,no con dientes de lobosino con hambre de almíbar,con esa lentitud dulceque derrite los nombresen la punta de la lengua. Fue un festín sin prisa:mis labios midieronla curvatura exactade tus costillas,mis manos bebieronla sal de tu ombligo,mi boca encontróel manantial ocultoque esconden tus muslos. Desperté con sabor...
Algo hiciste…aunque no sé si fue un gesto,una palabra,o simplemente tu forma de mirarmecomo si ya supieras quién era,incluso antes de que yo lo supiera. Fue fugaz,como la luz que entra entre los árbolesal final de una tarde gris,pero quedó en mí,como queda la sal después del llanto,como queda el...
Te vi,y no fue una casualidad de la mirada,fue un incendio de certezasque cruzó mi pecho sin pedir permiso. Había en ti algo que no buscaba elogios,pero los atraía,como los girasoles a la mañana más limpia.Eras tú —sin esfuerzo, sin copias—la expresión más libre del fuego. Tu voz no hablaba,pintaba.Cada...
Hay un instante,antes del roce,en que el mundo deja de girary sólo quedamos túy el temblor de mi respiración. No es el deseo lo que me enciende,sino el modo en que pronuncias mi nombre,como si cada letra rozara mi pieldesde adentro. Tus palabras no tocan,pero desnudan.Me recorrencomo una brisa que...