No me prometió el cielo ni la eternidad,solo acercó sus manos a mi quietudcomo quien sabe que el alma, a veces,se desnuda más en la calma que en el fuego. No hubo urgencia, ni palabras doradas,solo la tibieza de una toalla,el perfume a lavanda en el vapor,y su mirada hablándome…
(Para ti, madre, que ahora eres raíz y aire) El viento se llevó tus cenizas,pero no tu voz.Quedó grabada en las ramas,en el crujir de la hojarasca,en el silencio que hablacuando tus tres hijos volvemosa pisar la tierra que te convirtió en cielo. Madre,¿ves cómo crecen las floresdonde dejamos caer…
No te beso aún…porque en el vértigo exactodonde el deseo tiembla,hay una grieta que separa el verbode la carne. Te observo, sí,como se observa una vela en la tormenta,como se espera un tren en una estación sin rieles,como se presiente un nombre en la lenguasin atreverse a pronunciarlo. Si te…
17 – (A veces, el deseo nos encuentra antes de que podamos nombrarlo.) Fue un cruce de miradas en la penumbra,un relámpago sin aviso,un incendio que prendió en mis venasantes de que pudiera apagar la chispa. Tus labios no tocaron los míos,pero ya ardía la certezade que estábamos hechosdel mismo…
16 – (No es el destino final, es solo el inicio del viaje que cambia todo.) Nos encontramos sin mapas,sin señales que anunciaran la ruta,y aun así, supimos que era aquí,en este instante detenido en el tiempo. No preguntamos por el final,porque en tu risa hay amaneceres,y en tus manos…
15 – (Hay encuentros que no son casualidad, sino la consecuencia de un camino escrito en el tiempo.) No importa cuánto haya caminado,cuántos inviernos hayan callado mi voz,cuántas estaciones me vieron partirsin promesas ni despedidas. Todo me llevaba hasta aquí,a la luz callada de tu mirada,a la certeza suave de…